El equipo especial de fusiones y adquisiciones de Carrefour, en París, consideró insuficientes las siete ofertas preseleccionadas que le entregó el Deutsche Bank, designado asesor financiero para la venta, y las negociaciones dieron un giro: apareció IRSA en la escena, luego de mantener encuentros con Coto; Grupo De Narváez (GDN), dueño de Chango Más; y el fondo Klaff Realty.
El ingreso de Eduardo Elsztain en las conversaciones obedecería a su interés por quedarse con la pata inmobiliaria del proyecto.
Las propuestas que no conformaron al comando francés correspondían a tres inversores estratégicos -es decir, ya con presencia en el negocio en la Argentina- y cuatro de fondos de inversión, locales y extranjeros, que buscan poner un pie en el rubro.
Se mencionaban: Coto; GDN (De Narváez); Cencosud (Jumbo); el fondo Klaff Realty (que compró la Tienda Inglesa uruguaya); Sophia Capital (fondo de inversión argentino que lideran Diego Álvarez-Demalde –hermano de Francisco, creador de Riverwood Capital– y Federico Shargorodsky), Newsan (liderado por Rubén Cherñajovsky), e Intercorp (uno de los principales holdings económicos de Perú).
Ninguna de ellas cubrió la tasación de los activos de la cadena francesa en Argentina, valuados en US$ 1.000 millones, entre los que están comprendidas las más de 700 sucursales distribuidas en 110 municipios, entre los formatos Carrefour Market, Express, Hipermercados y Maxi.
La dotación de personal, que se distribuye en las 690 sucursales con llegada en 22 provincias y 100 municipios, asciende a 17 mil empleados.
Preseleccionados
Los requisitos fueron depurando la lista inicial de interesados y quedaron en pie, en el orden local, De Narváez, la familia Coto y la Brown, y desde el exterior, Walmart, si bien su casa matriz mantiene una estrecha relación con el dueño de La Rural.
Por un momento Cencosud aparecía como el candidato con mayores probabilidades de quedarse con la cadena, pero el holding chileno, dueño de Disco, Vea, Jumbo e Easy, se bajó e hizo el anuncio a través de un comunicado oficial.
La deserción favoreció las chances de GDN (Grupo De Narváez), por lo que Catterton, el fondo de inversión privado más grande del mundo en compañías de consumo masivo, decidió sumársele.
Entre sus principales accionistas se encuentran el grupo francés LVMH y Bernard Arnault.
Pero un detalle importante es que De Narváez y Catterton son socios en las marcas de indumentaria Caro Cuore y Rapsodia.
Algo más relegados en la pugna entre los oferentes aparece Germán Coto, hijo mayor de Alfredo, y el fondo estadounidense Klaff Realty, con presencia regional a través de la cadena uruguaya Tienda Inglesa.
Los candidatos tenían enfoques bien diferenciados sobre cómo integrar la estructura de Carrefour en sus planes de expansión.
